La regla de fondo: el ahorro tiene que cubrir los costes
Importar tiene sentido cuando el mismo coche cuesta bastante menos en Alemania que en España, y esa diferencia sobrevive a todo lo que hay que pagar para traerlo. No es magia: es una resta. Si el ahorro es de 1.500 € y traerlo cuesta 2.700 €, no sale, por muy barato que parezca el anuncio.
El CO₂ manda
El factor que más mueve el resultado es el impuesto de matriculación (IEDMT), y ese impuesto depende de las emisiones:
| Emisiones CO₂ | Tipo |
|---|---|
| Hasta 120 g/km | 0 % |
| Más de 120 y menos de 160 g/km | 4,75 % |
| De 160 a menos de 200 g/km | 9,75 % |
| 200 g/km o más | 14,75 % (16 % en Cataluña) |
Un coche eficiente que quede en 0 % parte con una ventaja enorme; un deportivo o un gran SUV de gasolina que se vaya al 14,75 % arrastra miles de euros de impuesto que rara vez compensan. Es la primera pregunta que hay que hacerse. Los detalles, en la guía del IEDMT.
Los costes fijos no bajan porque el coche sea barato
Traer y matricular cualquier coche cuesta más o menos lo mismo en tasas:
- ITV de importación: 96,20 €
- Tasa DGT 1.1: 99,77 €
- Placas: 25 €
- Gestoría (mediana): 250 €
Son unos 470 € que se pagan igual en un utilitario de 6.000 € que en un premium de 30.000 €. A eso se suma el transporte, que para una ruta típica de Alemania ronda los 1.000 a 1.500 € (banda estimada 2026; ver la guía de transporte). En un coche barato, esos costes fijos se comen cualquier ahorro; en uno de más valor, pesan poco sobre el total.
El margen mínimo: por qué los coches baratos no salen
Si compras para revender, el ahorro tiene que cubrir además tu tiempo y el riesgo. Con costes fijos más transporte en el entorno de 1.500 a 2.000 € antes de impuestos, un coche que ahorra 1.000 € frente a España sale a pérdidas. Por eso la importación funciona mejor cuanto mayor es el valor del coche: la misma diferencia porcentual son más euros, y los costes fijos diluyen menos el resultado.
Cuándo SÍ suele compensar
- Coches eficientes en CO₂ (eléctricos, híbridos enchufables, diésel modernos por debajo de 120 g/km): impuesto de matriculación al 0 %.
- Gama media-alta con buena diferencia de precio: los costes de traerlo pesan poco sobre un total alto.
- Versiones o motores escasos en España, donde el precio local es alto por falta de oferta.
- Coches con COC disponible y sin reformas: sin sorpresas de homologación.
Cuándo NO
- Coches baratos: los ~470 € de tasas más el transporte se comen el margen.
- Mucho CO₂: a partir de 200 g/km, el 14,75 % (16 % en Cataluña) casi siempre borra la diferencia.
- Riesgo de homologación: sin COC europeo o con reformas, el papeleo puede sumar de 1.200 a 3.000 € (ver homologación).
- Diferencia de precio pequeña: si España está casi igual, no hay recorrido.
Un contraste rápido: barato contra premium
Imagina dos coches con la misma diferencia porcentual frente a España, un 8 % más baratos en Alemania. Uno vale 8.000 € (ahorro de unos 640 €) y el otro 28.000 € (ahorro de unos 2.240 €). Los costes fijos de traer cualquiera de los dos —tasas más transporte— son casi idénticos, del orden de 1.500 €. Al primero esos costes se lo comen entero y sale a pérdidas; al segundo le queda recorrido de sobra. No es que el coche caro sea «mejor»: es que la misma diferencia son más euros y los costes fijos pesan menos. Ese es el motivo de fondo por el que la importación premia el valor.
El tiempo de venta también cuenta
Si compras para revender, un coche puede tener buen margen sobre el papel y aun así ser mal negocio si tarda meses en venderse: cada mes parado es dinero inmovilizado y riesgo. Un modelo con demanda en España se convierte antes en efectivo que una versión rara, aunque esta última prometa unos euros más. La liquidez forma parte de la decisión tanto como el margen; no la dejes fuera de la cuenta.
No hay ningún beneficio garantizado: cada coche es un cálculo distinto y las cifras aquí son estimaciones y tipos vigentes a 26 de agosto de 2026. Haz la cuenta completa —con su CO₂, su transporte y su comunidad— antes de mover dinero.
Compruébalo con tu coche
La calculadora hace la resta entera: coge el precio alemán, le suma todos los costes y lo compara para que veas de un vistazo si la diferencia sobrevive o no.
¿Quieres ver la cuenta trabajada de principio a fin? Está en cuánto cuesta importar un coche de Alemania.